Trip – Drop: para que el viajar sea más que un lindo hotel y destino, y sea una experiencia también solidaria
Nota breve, 24 de febrero de 2012
La experiencia de viajar a un destino fuera de casa, sea cual sea, puede ser enriquecedora desde muchos aspectos: puede ampliar nuestros conocimientos, deleitar nuestros sentidos, despertar nuestra curiosidad y, también, nuestra solidaridad si así nos lo permitimos.
Con esta última premisa, ha nacido Trip – Drop, un nuevo sitio en Internet que busca reunir a viajeros interesados en ayudar con las personas que necesitan de dicha ayuda. La invitación es clara: comprometerse con alguna pequeña causa, a través de sencillos gestos como llevar algo que sea necesario para alguien, al tiempo que se viaja, se descansa en algún hotel y se conoce un nuevo lugar.
Para enterarse sobre las necesidades puntuales de un lugar, los usuarios podrán consultar la página que les informará sobre el qué, a quién y el cómo para que esa ayuda realmente llegue a quien o quienes tiene que llegar.
No tiene porque ser una gran donación, con pequeños gestos, mucho puede hacerse. Se podrá llevar en la maleta pañales, ropa, elementos para la escuela, libros, un botiquín de primeros auxilios, y cualquier otro objeto que pueda ser de utilidad para alguien en ese lugar en específico.
La propuesta principal es fomentar un turismo más comprometido y solidario, donde los turistas que lo deseen puedan ayudar de corazón, ser ellos mismos quienes lo hagan, sin intermediarios ni terceros, y tener un encuentro de primera mano con esos habitantes, quienes seguramente le demostrarán su profunda gratitud.
En el blog y en el sitio también podrán leerse y compartirse experiencias: “A sólo dos kilómetros del hotel Pristine en el lago Inle, Birmania se encuentra la Primary School Nyaung Wunn, colegio birmano típico. Muy básico y sencillo, lo llevan 7 profesoras encantadoras. Hablan algo de inglés, pero poco”, ha relatado Daniel Losada sobre su propia experiencia.
Este viajero recorrió los dos kilómetros en tuc – tuc –una especie de motito carrozada, típica del lugar- desde su hotel a la escuela para llevar lápices, cuadernos y útiles escolares a los 140 niños que allí concurren, todos los días, a aprender.
Ningún extranjero los había visitado antes en los cuatro años de vida de la escuela. El agradecimiento posterior vino en forma de amor y gratitud que aún conserva en su corazón.
Trip –Drop nace entonces con estos dos objetivos principales: que la ayuda sea la adecuada, que llegue íntegra a quien la necesita, y que se fomente la interacción y relación entre los viajeros y la gente del lugar, con un sentido de solidaridad y unión más allá de las fronteras, creencias o culturas.
Fotos Trip – Drop
Tags: Trip - Drop, turismo experiencial


