Place d’Armes, el hotel más embrujado de Nueva Orleans

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Turismo en Nueva Orleans

Embrujados. Así es como están algunos de los hoteles más antiguos del mundo. O al menos eso es lo que dicen las leyendas. Las historias se acumulan, unas veces chocando las unas contra las otras, sonando más o menos reales dependiendo del momento. No se llega a saber si todo es invención del equipo administrativo de los hoteles o si en realidad hay algo “más”. Al final queda a juicio del viajero decidir si quiere creer las historias o si prefiere evitarlas para amoldarse a lo que simplemente es real y no leyenda. En cualquier caso, las historias fantasmales se han convertido en un incentivo añadido para multitud de hoteles a lo largo y ancho del mundo. Y Nueva Orleans es, por derecho propio, una de las regiones que más hoteles embrujados tiene. Llegaríamos a decir que hay más de 10 hoteles con sus propias historias de fantasmas. Eso sí, vamos a centrarnos solo en lo que se cuenta sobre Place d’Armes, del que se dice que se trata del hotel más embrujado de toda Nueva Orleans. Este se encuentra en el Barrio Francés, cerca de Jackson Square, lo que le proporciona un lugar envidiable para atraer las miradas de los visitantes. Ha consolidado su atractivo no solo en su céntrica posición, sino también en la manera en la que introduce a los visitantes en una serie de jardines tropicales muy identificables. También se valora de manera positiva su piscina, así como el paisaje que hay alrededor, que encaja perfectamente con lo que se espera de Nueva Orleans. El principal misterio que se relaciona con el hotel es que se cuenta que fue construido sobre el lugar en el cual había anteriormente una escuela. Y la leyenda dice que la escuela en cuestión se quemó hasta los cimientos, quedándose por desgracia algunos de los niños en el interior. También fallecieron profesores y quedó grabado como uno de los sucesos más trágicos, pero todo ello mucho, mucho tiempo atrás. Tanto que no quedan registros específicos, al menos no públicamente, de lo que pasó allí. El hotel se asienta sobre estas historias para, de una u otra manera, captar la atención de los viajeros de una forma original. El hotel tiene un total de 84 habitaciones disponibles con distintos tipos de cuarto dependiendo del espacio que necesitemos. Además de los jardines tropicales y la piscina que ya hemos mencionado, disponen de servicio de conexión Wi-Fi, atención al viajero durante 24 horas, cafeteras en las habitaciones, periódicos, secador de pelo y plancha en cada cuarto, cajas de seguridad y unos desayunos continentales que reúnen lo mejor de la gastronomía de Nueva Orleans. No se permite ni fumar ni llevar mascotas.

Hotel en Nueva Orleans

Sobre la leyenda de la que hemos comenzado a hablar, podemos decir que el incendio parece haber dejado atrapadas algunas almas de las que fallecieron en el recinto. El espíritu de un hombre mayor, vestido con ropa propia de 1800 y con barba larga, ha sido llegado a ver en varias ocasiones según las narraciones de algunas de las personas que se han alojado en el hotel. Podría tratarse del que fuera director del colegio o de uno de sus profesores. Los viajeros también han hablado de noches en las que han oído niños correr por los pasillos del hotel y en algunas de las habitaciones. Recordamos en especial una de las historias narrada por una pareja, que poco después de llegar a su habitación y dejar la maleta se marchó fuera del hotel y cuando volvieron encontraron la cinta de pelo de una niña tirada en el suelo con mucho polvo, entre las camas y con un cajón abierto. La pareja se informó sobre las leyendas y dedujo que había algún espíritu que tenía ganas

de interactuar con ellos, pero no le dieron mucha importancia. Por la noche, escucharon ruidos de niños procedentes de la habitación de arriba. La siguiente noche les oyeron también correr y jugar alrededor, lo que les llevó a preguntar si las habitaciones habían estado ocupadas en el fin de semana. La directiva del hotel les dijo que no, que los cuartos estaban vacíos. Asumieron, a su modo de ver, que los ruidos eran los espíritus de los niños, pero que no tenían precisamente malas intenciones. Al marcharse dejaron en la habitación la cinta del pelo de la niña que les habían dejado. Gracias a estas historias y al estilo clásico que ofrecen los alrededores, el Place d’Armes se ha convertido en un hotel muy solicitado en Nueva Orleans. Hace poco se hicieron cambios en las instalaciones, para ponerlo al día respecto a las últimas novedades en el sector hotelero, pero la administración del hotel ha respetado todo lo que le ha dado popularidad a lo largo de los años. Por lo tanto, es de imaginar que los turistas lo seguirán visitando, ya sea por placer o por la búsqueda de experiencias paranormales. Vía: Place d’Armes Foto: mrpolyonymous

 

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