El Hotel Ritz de Madrid restaurará su fachada

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Restauración de fachada

Es un clásico y ahora se está preparando la restauración de una de sus zonas. Hablamos del Hotel Ritz de Madrid, hotel que lleva abierto desde que se inaugurara el día 2 de octubre de 1910 y que está preparándose para un inminente proceso de restauración en su fachada. Los responsables del hotel han previsto una inversión de medio millón de euros que permitirá que la fachada alcance un estado de alto nivel y que esta encaje con el resto de renovaciones que se han realizado en tiempos recientes. A fin de no entorpecer el buen desarrollo del hotel, las obras se realizarán mientras las instalaciones continúan abiertas al público, así que sigue siendo posible reservar habitación en Rumbo.es.

La intención principal del proyecto consiste en que la fachada alcance un aspecto y estado cercano al que tuvo en los orígenes del edificio. Por aquel entonces fue César Ritz el encargado de supervisar el diseño del lugar, un hotelero de gran reputación que dio nombre al hotel. Contó con el esfuerzo de los arquitectos Charles Mewès y Luis de Landecho. El nuevo trabajo de fachada será una obra que contará con la supervisión experta de Rafael de la Hoz, arquitecto al que ha sido entregada la responsabilidad de ponerse al frente de este proceso de restauración, uno de los más importantes que ha vivido el Ritz en los últimos años.

Para conocer los orígenes del Hotel Ritz de Madrid hay que viajar, como indicábamos, a inicios de siglo. Por aquel entonces Alfonso XIII, rey de la época, comprobó, después de viajar por Europa, que en su país no contaban con el mismo tipo de instalaciones de calidad que en otros países. La corte no disponía de un hotel lo suficientemente lujoso y espectacular que permitiera alojar en él a los invitados de tipo internacional y de gran categoría que decidieran visitar España. Dado que era algo que otras naciones sí tenían en Europa, Alfonso XIII determinó que se tenía que convertir en un punto principal a la hora de darle al país la categoría de la que quería hacer gala. Los Ritz ya habían triunfado en otros lugares, así que era lógico que uno de ellos también pudiera dejar huella en la capital.

Al rey le vino como anillo al dedo la organización de su boda, dado que la ceremonia con Victoria Eugenia de Battenberg le serviría como excusa para llevar a cabo el proyecto de este hotel de gran lujo y carácter internacional. El monarca se puso manos a la obra, participó en la construcción del hotel con parte de presupuesto propio y también movió hilos entre sus contactos en las altas esferas del país para que el Ritz de Madrid tuviera el apoyo de varias fortunas nacionales. César Ritz, magnate de Ritz Development Company, se ocupó del proyecto a título personal y marcó su huella en el centro de la capital con su propio nombre, que ha perdurado en el mundo con el paso de las décadas. El rey se encontró con algunas dificultades por parte de autoridades políticas que no querían que acabara construyéndose, pero vio que el hotel iba avanzando a medida que pasaba el tiempo.

Hotel Ritz de Madrid

En 1910 se inauguró por todo lo alto con gran éxito. Demostrando el interés que existía en que este hotel Ritz triunfara, el rey logró que Antonio Mella, que había liderado la expansión de los hoteles Ritz de Londres y París, se pusiera al frente del hotel de Madrid. Sería el inicio de una leyenda que ha llevado a que en el Ritz se escriba parte de la historia de España a lo largo de sus épocas más significativas. Y también ha sido el hotel por excelencia y de mayor lujo elegido por parte de visitantes ilustres de todo tipo de lugares, entre ellos inventores, músicos, artistas, políticas y otras celebridades de multitud de épocas.

Las obras de remodelación de la fachada se encuentran dentro de lo que un hotel como el Ritz necesita para seguir siendo referencia entre los viajeros de todo el mundo. El lujo acompaña al hotel, que en la actualidad es una propiedad de Belmond, pero que respeta el perfil de gran estilo que le ha representado a lo largo de las décadas. La actualización de la fachada se ha planteado en forma de un total de tres fases a fin de que el rendimiento del hotel y su funcionamiento habitual no cambien cara al público, que podrá alojarse sin notar ningún tipo de problema. El proceso tiene una duración prevista de siete meses, lo que significa que dentro de menos de un año el Ritz habrá recuperado por todo lo alto uno de los aspectos que más le han representado en la historia. A sus más de 100 años es una buena noticia que un hotel con tanta leyenda y popularidad a sus espaldas pueda actualizarse de esta forma.

Foto: Raúl Hernández GonzálezHerry Lawford

 

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