¿Morbosidad o simple curiosidad?: el turismo negro
Por jorgelina, el 24 de Mayo de 2008

Foto de Snowhite2006 en flickr
Parece ser que visitar museos, lugares históricos, hoteles temáticos, o monumentos, ya ha dejado de ser atractivo para muchas personas.
Ahora la última moda es el “ turismo del morbo”, “turismo negro”o “turismo macabro”, son algunos de los términos con los que se identifica y se conoce este nuevo tipo de turismo, que está haciendo furor últimamente.
¿Simple curiosidad o morbosidad?, ¿que es lo que lleva a los consumidores de este “nuevo producto” a visitar aquellos lugares en donde han sucedido crímenes, raptos, torturas, violaciones y hasta fenómenos de la naturaleza?.
No por nada Natascha Kampusch, la joven austríaca Elizabeth Fritzl, que estuvo secuestrada durante 9 años, hasta que por fin logra escapar de su captor, ha decidido comprar esa casa en donde permaneció durante tantos años privada de su libertad, para justamente evitar que se convierta en un “paseo turístico”, asediado por la prensa y curiosos.
El de Natascha Kampusch, es uno de los tantos casos que se ha convertido en el blanco perfecto de este marketing del turismo negro.
Un caso de éstos últimos días, la casa en donde otra joven austríaca permaneció encerrada por su propio padre, durante nada más y nada menos 24 años, y con quien además ha tenido varios hijos, fruto de las violaciones a las que este monstruo la sometía, está siendo visitada por miles de turistas alemanes y de Hungría, que llegan diariamente a tomarse fotografías en el lugar.
Otros destinos como Praia da Luz en Portugal, lugar en donde ha desaparecido la pequeña Madeleine McCann, Phuket, en el sudeste asiático que se ha visto devastado por el tsunami, Nueva Orleáns, afectado por el huracán Katrina, son algunos de los preferidos por este tipo de turismo, y hasta las propias agencias de viajes organizan tours por estos lugares y hasta en donde se puede comprar algún recuerdo o souvenir del lugar.
Algo sumamente inescrupuloso y oscuro para algunos, para otros otra forma más de recorrer ciudades o pueblos desconocidos, con una cuota de misticismo o entretenimiento extra.
Algo que habría que conversarlo con algún profesional de la psiquiatría, como para comprender que es lo que mueve a una persona a sentirse tan atraída por el dolor o la tragedia ajena, antes de emitir un juicio al respecto.
Lo cierto es que el morbo vende, y todos en mayor o menor medida, alguna vez hemos caído en sus redes.


23 de Abril de 2009 a las 13:39
Una iniciativa interesante para los que quieran un turismo distinto seria esto:
http://www.lacasadelcementerio.com
Yo he pasado por alli y merece la pena. Es una sensacion MUY diferente.
Un saludo.
27 de Junio de 2009 a las 03:25
Luis:
Muchas gracias por tu sugerencia, seguramente alguien se verá interesado por visitar ese lugar.
Y si por “muy diferente” quieres decir “tenebroso” coincido contigo, pero creo que pasaré en esta ocasión, me ha espantado un poco la web que nos regalaste. ;-D